Bailando con la naturaleza

La vida moderna la podría comparar con un viaje por una autopista. Vas tan rápido que no ves que pasa a tu lado, no tienes tiempo o no te interesa mucho observar tu entorno, tu energía física y mental está dedicada a llegar a tu destino. Pero qué pasa cuando de repente esa autopista se termina y tienes que parar en seco?


Hace 7 años, cuando me fue diagnosticado cáncer de seno, después de una vida sin ningún síntoma de enfermedad, fue como parar en seco! Se me acabo el mapa y me correspondía construir uno nuevo y con muy poca información.

Gracias a Dios pude comprender rápidamente que las cosas pasan por algo, que detrás de cada dificultad que tenemos hay una lección y a partir de ese momento le pregunté a la vida, que mensaje me estaba dando? ¿Qué lección quería que aprendiera a través de este cáncer?

La enfermedad es un gran maestro y esta me trajo grandes lecciones, la experiencia que quiero compartirles hoy es como aprendí a Bailar con mi Naturaleza.  Cómo yo estaba desconectada de mi misma y cómo encontré en ese baile el camino hacia la salud y a una vida más plena.

Cuando le pregunto a la gente que entienden por naturaleza, las respuestas siempre son el mar, las montañas, los paisajes, las flores, los animales, pero nunca caemos en cuenta que, nosotros somos también naturaleza y nos regimos por las mismas leyes.

Hoy en día, para atender las demandas de esta vida moderna actuamos fácilmente en contra de nuestra misma naturaleza:   Vivimos desconectados y no escuchamos nuestro propio ritmo ni las necesidades de nuestro cuerpo.

Estamos sumergidos en un mundo de exceso de información, excesos en la tecnología, vivimos entre cuatro paredes. No nos tomamos el tiempo de respirar aire puro, de recibir Sol, de conectarnos con el Universo. La información y la tecnología son algo maravilloso que nos correspondió vivir, pero cuando te separan de tu propio ser y del universo, las consecuencias son una vida confusa y muchas veces caótica.

El camino que encontré se llama Ayurveda. Hace más de 5.000 años en la India surgió esta una ciencia que está retomando cada vez más fuerza en nuestro mundo occidental como respuesta al estrés y caos mental en que nos hemos sumergido.

Ayurveda significa “Ciencia de la Vida” y su objetivo no es más que llevarnos a vivir en armonía con nosotros mismos, con los demás y con el universo.

Cuando alcanzamos esta vida armónica logramos tener Salud, Belleza y principalmente una Paz Interior que se reflejara en todos los aspectos de nuestra vida.

Aprendí a comprender mejor mi cuerpo, cual es mi constitución, como funciona mi mente, como alimentarme más sanamente y logre encontrar terapias y tratamientos alternativos que no me agredían, por lo contrario me llevaron a mejorar mi salud y a superar todas los efectos secundarios que me habían quedado de tratamientos tan invasivos como la quimioterapia, la radioterapia y las cirugías

Ayurveda es conocida como la medicina del anti-envejecimiento y la prevención porque a través de prácticas sencillas y muy naturales logramos que nuestro cuerpo y mente estén balanceados y así estaremos menos propensos a las enfermedades y al envejecimiento prematuro

Nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestras emociones, nuestra fisiología entera está cambiando a cada momento en función de la hora del día, de los ciclos de la luna, las estaciones e incluso las mareas. Nuestro cuerpo es parte del universo y, en última instancia, todo lo que sucede en el universo afecta nuestra fisiología.

Una de las prácticas más sencillas y fáciles de adoptar que nos enseña Ayurveda es aprender a respetar los ciclos de nuestro cuerpo, conocido como el Ritmo Circadiano el cual está regulado por la luz del día o por la falta de ella. Esta luz del día afecta numerosas funciones en el ser humano, no solo el ciclo del sueño si no también todo nuestro sistema hormonal.

Cuando el sol sale, nuestro cuerpo entra en actividad.  El sol es la energía que despierta las plantas, los animales y a nosotros mismos; cuando el sol se oculta es el momento de descanso. Cuando trabajamos hasta altas horas de la noche y dormimos en la mañana, estamos violando una ley básica de la naturaleza, lo que hará que nuestro metabolismo se desorganice, nuestras hormonas se desubiquen y nuestro cuerpo y mente empiezan a dar señales de confusión.

En épocas primitivas, el ser humano no estaba activo a la caída del sol, es decir, cuando llegaba la noche, todas sus actividades corporales disminuían por falta de luminosidad y sus ritmos biológicos también. Con la aparición  de la luz eléctrica, hemos logrado extender nuestro periodo de actividad en horas en que la luz solar ya no está, permitiéndonos estar despiertos y activos hasta la media noche o más, así es que comenzamos alterar ese equilibrio, por ejemplo a alimentarnos avanzada la noche en una hora  en que nuestro metabolismo esta disminuido y por lo tanto, no se queman las calorías que se consumen y a la vez desaprovecha la noche que es el momento en que el cuerpo debe descansar, relajarse  y conectarse consigo mismo.

No se trata de volver a la edad media y olvidarnos de todos los privilegios que la vida moderna nos da, es más bien no olvidar nuestra esencia y recurrir a hábitos simples que nos lleven a respetar nuestra naturaleza, así nuestro cuerpo responderá con más salud y vigor.  Si por el contrario nuestros hábitos de vida nos llevan a violar estos ritmos aparecen las enfermedades, la depresión, las ojeras, la piel reseca y todo aquello que nos molesta tanto y que en Ayurveda conocemos como un cuerpo en desbalance.

Te invito a que empieces a conectarte más con tu cuerpo, a escucharlo y sobre todo a respetar su propio ritmo, pregúntate cuáles son esos hábitos que no te permiten Bailar con la Naturaleza y que podrías empezar a hacer ya, para cambiarlos?

En la próxima entrega hablaremos de esos hábitos simples y fáciles de implementar que nos llevaran a ser personas más balanceadas y así poder danzar armónicamente con la naturaleza.


Patricia Vélez

Coach and Ayurvedic Lifestyle

2 Comments

  1. Patricia Mora dice:

    Patri que articulo tan interesante y lleno de sabiduría. Gracias por “recordarnos” lo que ya sabíamos, pero que no sabíamos que sabíamos Tienes razón, nosotros también somos parte de la naturaleza, lo que sucede es que generalmente pensamos que la naturaleza es y está sucediendo “afuera de nosotros” y no con, alrededor y dentro de nosotros. Muchas cosas para reflexionar y poner en práctica. Gracias!

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